Microchip y localizador GPS: qué exige la Ley de Bienestar Animal en 2026

Localizador GPS o micro chip para perros?

El verano ha sido tradicionalmente una época difícil para las mascotas: son muchos los perros y gatos abandonados por la incapacidad de sus dueños de cuidarles o por las limitaciones a la hora de desplazarse o de planificar las vacaciones con ellos.

Evitar este tipo de abandonos es uno de los principales objetivos de la Ley de Bienestar Animal que establece, entre las principales obligaciones de los propietarios de animales de compañía, la presencia de un microchip identificativo, y que puede multar con hasta 50.000€ a los dueños de mascotas que no cuenten con ello.

Esta ley es efectiva y de obligado cumplimiento en 2026, aunque con diferencias en las distintas comunidades autónomas ya que las ordenanzas municipales pueden introducir especificaciones o graduaciones en infracciones y sanciones, y la potestad sancionadora corresponde a órganos autonómicos y municipales en cada caso.

Qué es el microchip y qué exige realmente la Ley de Bienestar Animal

El microchip, que se implanta bajo la piel de las mascotas, es un dispositivo muy pequeño con un número de identificación único que se almacena en una base de datos con toda la información para identificar al propietario.

La Ley 7/2023 de Bienestar Animal establece la obligación de identificar con microchip a perros, gatos y hurones, estableciendo un régimen sancionador para abandono, maltrato y omisiones de cuidado, con multas y otras consecuencias administrativas. El abandono, tipificado como infracción grave, se sanciona con multa que puede ir de 10.001 a 50.000€.

La pérdida o sustracción del animal debe comunicarse a las autoridades en un plazo máximo de 48 horas, ya que si no se hace, la conducta se califica como infracción leve y se puede sancionar con una multa de 500 a 10.000 € o apercibimiento.

Gracias a este dispositivo, si el animal se extravía, quien se encuentre con él debe acudir a un veterinario, refugio de animales o autoridad que disponga de lector de microchips, para escanearlo y obtener los datos de contacto del propietario.

Solo de esta forma se puede localizar al propietario, ya que el microchip no cuenta con un sistema de seguridad proactiva que permita localización en tiempo real.

Qué NO hace el microchip

El microchip es una identificación pasiva que no emite señal ni sirve para localizar al animal en tiempo real.

Solo contiene un código único que puede leerse en una clínica veterinaria, por la policía o por otros servicios autorizados, y ese código se cruza con el registro de animales de compañía para obtener los datos del titular.

Es decir, que sólo sirve para recuperar al animal si alguien lo encuentra y lo lleva a alguna de estas dependencias, pero no previene la huida o pérdida. Además, los datos tienen que estar actualizados en el registro: si el nombre, teléfono o domicilio ha cambiado, no será útil.

Que es un localizador GPS y en qué se diferencia del microchip

El localizador localizador GPS para perros, sin embargo, es un dispositivo que sí permite el seguimiento en tiempo real de la ubicación de tu mascota.

Esta herramienta, que suele colocarse en el collar del perro, utiliza la tecnología GPS para transmitir la localización exacta del animal a través de una aplicación en tu smartphone o un dispositivo receptor.

Con los localizadores GPS, puedes ver en cualquier momento dónde está tu perro, configurar alertas proactivas de seguridad, como la geovalla, que avisa si sale de una zona segura (como tu casa o jardín), o envía una alerta inmediata de fuga y permite seguir su rastro en caso de que se aleje o se pierda. Es una herramienta idónea y más avanzada para garantizar la seguridad y el control sobre tu mascota.

La principal diferencia entre ambos es que el microchip te informa de quién es el animal si lo encuentran, y el localizador GPS te da información sobre dónde está, al instante, aunque nadie lo haya encontrado.

El localizador GPS no es obligatorio según la Ley de Bienestar Animal, pero constituye un instrumento de seguridad muy eficaz que no requiere la intervención de terceros: basta con una sencilla aplicación para controlarlo desde el teléfono y, al proteger al perro de su extravío, puede también ayudar a evitar sanciones.

El microchip y el localizador GPS son herramientas complementarias y juntas constituyen un buen equipo de seguridad para perros y otras mascotas.

Ley de Bienestar Animal: transporte en coche y obligaciones durante los desplazamientos

Otro aspecto importante de La Ley 7/2023 es la exigencia de que el medio de transporte o contenedor del animal tenga sistema de climatización y ventilación, que haya espacio suficiente para evitar hacinamiento y que las condiciones sean adecuadas según la especie, el tamaño y las necesidades fisiológicas del animal.

También obliga a proporcionar agua, alimento y descansos a intervalos suficientes y adecuados a la especie y al tamaño.

Asegurarse de que estas condiciones se cumplen  es más fácil con un localizador GPS para mascotas. El PET Finder 4G Mini de PAJ controla los parámetros vitales y de bienestar registrando actividad física, calorías quemadas, momentos de calma, etc.

Puede detectar anomalías como una actividad física inferior a la habitual, sueño prolongado, o cambios en su patrón habitual, y, por lo tanto, indicarnos si el perro se encuentra en buenas condiciones durante el viaje o si debemos intervenir

Limitaciones en espacios públicos y prohibiciones

La Ley de Bienestar Animal establece prohibiciones claras en cuanto al cuidado de animales, para evitar situaciones de abandono o negligencia.

Según el reglamento, está prohibido mantener de forma habitual a perros o gatos en terrazas, balcones, sótanos o vehículos, también prohíbe dejar animales en condiciones de desamparo – atados o en recintos sin atención de sus necesidades básicas- y no se puede dejar sin supervisión a un animal más de 24 horas (en el caso de los perros) o tres días (el resto de animales).

La Ley también prohíbe llevar animales sueltos en muchos espacios públicos o naturales, y se exige mayor control del propietario en espacios abiertos.

En caso de dejar a nuestro perro solo en la terraza o el jardín durante unas horas -que deben ser menos de 24, según la Ley-, un localizador GPS PAJ nos puede ayudar a comprobar que se encuentra bien y que no está sufriendo, entre otros posibles contratiempos, como un golpe de calor.

Si el animal se escapa en espacios abiertos, el localizador GPS PAJ  nos ayuda a encontrarlo fácilmente gracias a su seguimiento en tiempo real y sus alarmas activas- como la alerta de geovalla – que permite recibir alertas si el perro sale de una zona que hemos delimitado en la aplicación y marcado como segura. De esta forma, en caso de fuga o extravío, podemos recuperarlo antes de que la situación se prolongue o pueda ser interpretada como desatención, evitando así las sanciones previstas por la Ley.

El localizador no sustituye al microchip ni al resto de obligaciones legales: el perro debe seguir identificado, registrado y correctamente cuidado, pero es una útil herramienta de protección que ofrece mayor vigilancia y cuidado sobre el animal.

¿Cumples con todo lo que exige la Ley de Bienestar animal?

Para asegurarte de que tu mascota cumple con los requisitos que pide la Ley y estar completamente tranquilo, te recomendamos esta combinación: que disponga de microchip registrado y actualizado, seguro de responsabilidad civil en caso de ser un perro potencialmente peligroso -aunque si es de otra raza, también puede ser recomendable para determinadas ocasiones- y un localizador GPS que te proporcione tranquilidad y seguridad en cualquier situación.

El localizador GPS no es obligatorio, pero constituye  una herramienta muy útil para garantizar la seguridad del animal.

 

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