Tengo dos rastreadores PAJ GPS instalados en mis coches clásicos. El primero es un Mercedes-Benz 450 SEL 6.9 de 1976 con un elaborado interior de cuero Gemballa, valorado en 80.000 € según la tasación de Classic Data.
El segundo es un Ford Mustang Convertible de 1969, valorado en 48.000 € en su correspondiente tasación.
Ambos vehículos se guardan en un garaje subterráneo compartido. Debido al reciente aumento de robos de coches clásicos de alto valor en este tipo de garajes, decidí equipar ambos vehículos con rastreadores PAJ.
Las baterías duran aproximadamente entre 8 y 10 semanas en modo de espera. Antes de que se agoten, recibo un aviso a través de la aplicación. El rastreador también incluye una alarma por vibración y la función de geovalla.
Gracias a estos rastreadores, pude destapar un comportamiento fraudulento por parte de un taller. Habían causado daños en la carrocería de uno de los coches y trataron de ocultarlo enviándolo en secreto a otro taller para repintarlo. Gracias a los rastreadores PAJ, pude seguir los movimientos del vehículo y sacar a la luz esta práctica fraudulenta.
Considero que los rastreadores PAJ son una inversión excelente, con una relación calidad-precio sobresaliente.
*Traducido del alemán
