El dispositivo GPS de mi BMW M 1000 RR estaba oculto debajo del asiento. Cuando se activó la alarma, recibí una notificación inmediata a través de la app. Avisé a la policía de inmediato y, en la primera ubicación señalada, ya solo se encontraba el propio rastreador GPS.
Unas cuatro horas más tarde, apareció una segunda ubicación en la app, así que fui allí para comprobar si había alguna pista. Al llegar, vi un vehículo polaco aparcado exactamente en el punto indicado por la aplicación GPS.
Resultó ser el transportista en el que estaba escondida la BMW M 1000 RR robada, oculta bajo una manta. Volvimos a avisar a la policía y el vehículo fue retirado con grúa.
La motocicleta se encontraba dentro del transportista.
*Traducido del alemán
