Este año pasé mis vacaciones en moto en Cerdeña.
Como el trayecto por tierra hasta Génova era demasiado largo para mí, decidí enviar la motocicleta con una empresa de transporte. Había colocado mi rastreador de PAJ GPS debajo del asiento del conductor, y fue fantástico poder seguir la ruta del camión en todo momento.
En la isla, mi PAJ registró todos mis recorridos con un nivel de detalle muy preciso.
Para la fecha prevista de regreso a Alemania, me indicaron una hora concreta para recoger de nuevo la moto. Gracias a que el rastreador me mostraba continuamente la ubicación del camión, pude seguir todo el trayecto y enseguida me di cuenta de que la fecha de recogida era incorrecta. Sin el rastreador, mi mujer y yo habríamos conducido 120 km hasta la empresa de transporte para nada.
Dos días más tarde, cuando mi PAJ me indicó que la motocicleta había llegado por fin, salimos de inmediato y la recogimos sin ningún problema.
Conclusión: mi PAJ es indispensable.
*Traducido del alemán
