Nuestro hijo empezó primero de primaria este verano. En el colegio están prohibidos los teléfonos móviles y los relojes inteligentes, pero aun así queríamos saber dónde se encontraba durante el día. Por eso elegimos este PAJ GPS, que cabe fácilmente y casi de forma invisible en su mochila.
Exactamente tres semanas después del inicio de las clases, estuvimos enormemente agradecidos por esta decisión. Debido a un conductor sustituto, el autobús escolar cambió su ruta y nuestro hijo fue “dejado” a casi 3 km de nuestra parada habitual. Cuesta creerlo, pero así ocurrió. Solo y sin teléfono, se habría perdido por completo; sin embargo, gracias al rastreador GPS, pudimos conducir directamente hasta su ubicación y recogerlo.
El rastreador le da a nuestro hijo una sensación de seguridad y a nosotros nos aporta mucha tranquilidad. Según el uso, la batería dura hasta dos semanas. Sin duda, volveríamos a comprarlo.
*Traducido del alemán
