Mi padre, que padece demencia y Alzheimer, intenta con frecuencia salir de casa porque está firmemente convencido de que necesita comprar un coche. Su último intento consistió en recorrer el vecindario preguntando a la gente si podían ayudarle a adquirir uno.
Gracias al PAJ GPS y a las alertas inmediatas que recibo en mi smartphone, pude reaccionar rápidamente en cuanto salió del área segura definida. El rastreador GPS ha sido un enorme alivio y me aporta, como cuidador, una gran sensación de seguridad y tranquilidad.
Su deseo de tener un coche no lo abandona —siempre está presente en su mente—. Con el rastreador GPS de PAJ puedo vigilarlo y asegurarme de que permanezca a salvo.
*Traducido del alemán
