Llevamos nuestro querido coche deportivo al taller para una revisión rutinaria y lo dejamos allí durante la noche. Alrededor de las 11 de la noche, de repente recibimos una notificación de PAJ GPS informándonos de que el coche había sido movido… y que ya ni siquiera se encontraba en la misma ciudad.
Gracias al rastreador, localizamos el vehículo en un pueblo vecino y llamamos a la policía, ya que sospechábamos un robo. Aquella noche hicimos de detectives por nuestra cuenta y nos dirigimos al lugar indicado. El coche estaba aparcado al borde de la carretera y, tras la investigación policial, se descubrió que el propietario del taller se lo había llevado a casa para su uso personal… ¡como medio de transporte para ir y volver del trabajo!
Un auténtico sobresalto — pero gracias a PAJ, todo se aclaró rápidamente.
*Traducido del alemán
